discusion

Hacer prevalecer sus privilegios y negocios bajo amenazas cuasi mafiosas – Por: Valeriano Colque

La carencia de resoluciones rápidas y ecuánimes de las instituciones y de la Justicia ha autorizado que diferentes representantes de la vida nacional pretendan imponer sus privilegios y negocios bajo amenazas cuasi mafiosas. Ocurre en todos los espacios.

Los padres ignoran la autoridad de maestros y profesores, a quienes maltratan o castigan para que aprueben lo que sus hijos desaprobaron en las aulas.

Los pacientes de los hospitales agreden a médicos y a personal de seguridad porque piensan que sus prácticas se demoran o son deficientes para sanar las heridas recibidas sus acciones delictivas.

Los pasajeros agravian y agreden a las autoridades aduaneras que intentan revisar sus equipajes, abarrotados de artículos que deben tributar para ingresar al país y evitar el contrabando o la venta ilegal.

La última secuencia de esos atropellos la protagonizó Hugo Moyano, el opulento dirigente gremial que vincula su actividad y sus negocios con la conducción del gremio de Camioneros, del club Independiente de Avellaneda y, supuestamente, con la empresa de servicios postales y de encomiendas OCA.

Los enlaces financieros entre las entidades mencionadas llevaron a la Justicia a investigar a Hugo Moyano por la presunta manipulación de fondos y el lavado de dinero en operaciones ilegales. Moyano, sus familiares y supuestos testaferros administrarían empresas que prestan servicios entrecruzados. Hugo Moyano es dueño de un patrimonio que supera ampliamente su actividad como representante de los trabajadores.

Al frente de un gremio clave para el transporte de mercaderías, de dinero y de combustibles, Moyano logró–a través de presiones y extorsiones–acrecentar su patrimonio, a la vez que convirtió al transporte por camiones en casi el único medio para el traslado de elementos sustanciales para la vida diaria.

Acorralado por la investigación judicial y los reclamos de deudas contraídas por la empresa OCA, el dirigente se siente con derecho a amenazar al Gobierno nacional y advertirle que “le queda poco tiempo”. Ningún miembro de la Justicia se animó a investigar semejante amenaza contra las autoridades democráticas. En forma paralela, son muy pocas las instituciones que se han animado, al menos, a repudiar los dichos del gremialista. ¿Es tan grande su poder y capacidad de daño que pocos se atreven a enfrentarlo y a pedirle que se defienda ante los jueces?

No sólo sus manejos empresariales están bajo sospecha de ser alcanzados por las investigaciones judiciales, sino que además la recuperación de ramales ferroviarios y el transporte a través de cursos de agua–por caso, la hidrovía de los ríos Paraguay-Paraná–están poniendo en riesgo su poder omnímodo en la circulación de bienes.

Como sucede en diferentes ámbitos de la organización social, las amenazas de Hugo Moyano no deben quedar impunes. La Justicia debe actuar con celeridad.

Al mismo tiempo, es tarea de la dirigencia nacional crear la debida conciencia de que todo ciudadano debe someterse al poder de la ley y de que cualquier transgresión o retorno al poder de las mafias deben ser desterrados de la sociedad que aspiran a construir millones de argentinos.

Sacar los ojos de las encuestas para intentar cambiar la realidad. Después del triunfo en las elecciones legislativas de octubre pasado, todas fueron malas noticias para el Gobierno nacional.

Más allá de que se trate de minimizar la caída de la imagen del presidente Mauricio Macri, hasta los propios macristas admiten su preocupación por las últimas encuestas.

Sin posibilidades de dar buenas noticias de la economía en lo inmediato, el macrismo armó un plan para tratar de paliar este contexto adverso: respaldar la mano dura para combatir el flagelo de la inseguridad y, en lo político, confrontar con Hugo Moyano.

En las últimas horas se supo que el Gobierno nacional conocía el video que echó por tierra la versión del policía Luis Chocobar, quien declaró que hubo un enfrentamiento con el delincuente que terminó muerto con dos disparos en la espalda luego de asaltar y herir a un turista en Capital Federal. El Presidente y su equipo se fijaron más en un dato de las encuestas, que resaltó el propio Durán Barba. “La gente pide que se reprima brutalmente a los delincuentes. Hay desesperación por el delito, y la gente no puede estar contenta con que los delincuentes tengan más derechos que los policías”, argumentó el influyente consultor.

El Gobierno entiende que el humor social está de acuerdo con lo que hizo el policía Chocobar, más allá de que se le pueda comprobar que cometió exceso en el uso de la fuerza.

El enfrentamiento con Moyano también está fomentado por los sondeos de opinión. El líder de los camioneros es uno de los gremialistas más desprestigiados, pese a que pueda exhibir un gran poder de movilización.

Hay otro dato político que los macristas juzgan positivo. El kirchnerismo se alineó con el dirigente camionero. “¡Bingo!”, cantan en la Casa Rosada: Moyano, pegado con Cristina Fernández.

La estrategia de apostar a la mano dura y de confrontar con Moyano es de vuelo corto. La situación del país, sobre todo de la economía, es más preocupante. En algún momento, el Gobierno deberá sacar los ojos de las encuestas para intentar cambiar la realidad.

pie-Dr-Valeriano-colque

Comentarios

comments

Powered by Facebook Comments

avatar

About Daniel Salmoral