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Mendoza: Informe de la situación – Por: Jorge Poblette

Las desventuras económicas de los mendocinos empiezan a transformarse en malestar. La crisis vitivinícola, la caída de la actividad petrolera, el agobio de la agroindustria y un pacto fiscal desventajoso tiñen las vísperas de la nueva vendimia.

La gente duda en empezar, la tarea dura de cosechar,
 lo poco que queda se va a perder,
si como le dije no ponemos fe y celeridad.”
Víctor Heredia- Informe de la Situación

En Mendoza, como en el resto de la argentina, cada vez más gente está siendo ganada por el desencanto y el escepticismo. Mientras los más altos funcionarios provinciales siguen repitiendo demagógicamente promesas de cambio, decenas de pequeñas empresas agrícolas, industriales y de servicio “muerden el polvo” de la crisis en soledad y lejos del amparo de un Estado por hoy, ausente.

Tal es el grado de sensibilidad reinante en la provincia que un simple audio que circuló en las redes sociales esta semana se volvió viral por el realismo y la crudeza con que allí se analiza la crítica  situación que atraviesa  la industria vitivinícola.  El presunto autor, un simple comerciante de la calle Arístides Villanueva, con un implacable   sentido común, anticipa que   “Todos van a ir cayendo alrededor como consecuencia de todo esto. ¡Qué sé yo! Para mí es triste, pero está la noticia ésta que fue el peor año de la venta de vinos en no sé cuántas décadas”. De seguir  en caída libre la producción, el consumo  y las exportaciones de nuestra otrora orgullosa “bebida nacional”, no solo la cadena de vinotecas Winery irá a la quiebra sino que muchos otros productores y bodegueros  tendrán dificultades para mantenerse en pie.  Sin embargo, mientras la industria del vino mendocino anda penando por nuevas oportunidades, el año 2017 cerró con casi 80 millones de litros de vinos importados. Son las paradojas del libre mercado y de la apertura indiscriminada. Tal es la situación que la publicación Ámbito.com del 5 de febrero, revela que  “varias bodegas con productos de media y alta gama optaron por vender sus stocks a los supermercados chinos a precios muy bajos, pero al contado. Con ese efectivo compraron Lebac y ganaron mucho más que si hubieran distribuido su producción en vinotecas distinguidas, con plazos para cobrar que se alargan más de lo deseado. Es que el glamour también necesita ingresos para sobrevivir.” En el mundo de la bicicleta financiera hasta los viñateros han salido a pedalear.

También, tras los exorbitantes y reiterados aumentos de los servicios y combustibles, un grupo  de agobiados  productores agroindustriales, se reunieron con el  gobernador Alfredo Cornejo con la ingenua esperanza de recibir comprensión y asistencia.  Pero fiel al relato oficial, el mandatario repitió  sin sonrojarse que “Las tarifas han sido una dura decisión que tuvo que tomar el Gobierno tras la economía devastada que heredamos”.  Tras la promesa de algún subsidio para el sector, dejó en manos de su  ministro de Economía, Martín Kerchner la tarea de ayudar a levantar las  vergonzosas y pesadas facturas que aplastan el trabajo y la producción del agro mendocino.  Sin embargo, y a pesar de la  “herencia” que señaló el gobernador Cornejo,  el industrial Alberto Carleti, presidente de una cámara empresaria tunuyanina,  manifestó que  “en un cultivo de 30 hectáreas, el costo de la energía en diciembre del 2015 fue de $5.000 (…) en diciembre de 2017 de $41.000”.  Mientras se  sigue “sincerando” la economía provincial, el presidente de la Federación Económica de Mendoza, Adolfo Tripodi, advirtió que,  “De no revertirse la situación, terminaremos importando toda la fruta”.  

Tampoco en materia hidrocarburíferas, pieza fundamental de la estructura productiva de Mendoza, los resultados son mejores. Hace pocos días, en esta misma publicación y bajo el título “Le piden a Cornejo atención ante la caída de la producción petrolera”,  se alertaba sobre el estrepitoso deterioro  que está sufriendo el sector petrolero en la provincia. Esta actividad  representa más del 20% del Producto Bruto Geográfico (PBG) mendocino y es el segundo rubro en importancia en la generación de valor agregado. En dicha nota se  advertía  que “son los productores, los viñateros, los cuentapropistas y en general los usuarios mendocinos quienes pagan incrementos contantes de combustibles, sin que esto traiga aparejado al menos un aumento de la inversión. Por el contrario, la Provincia y los municipios ven cómo paulatinamente se van retirando equipos de los pozos, se van perdiendo empleos y se disminuyen sus ingresos.”  Sólo para ilustrar este retroceso la producción nacional de petróleo, pasó de 25 millones a fines del 2015 a 23 millones en octubre del 2017. También Mendoza pasó de tener 16 equipos de perforación, 25 de work over y 15 de pulling en noviembre del 2015 a contar con solamente ocho de perforación, nueve de work over y seis de pulling en octubre del 2017. Las regalías que recibe la provincia de Mendoza cayeron un 9% afectándose en consecuencia los recursos municipales. Mientras el CEO devenido ministro Juan José  Aranguren dice que, “ni la soberanía energética ni el autoabastecimiento son prioridades”,  en el Mundo Feliz que vive la Argentina, la gente subsidia a las petroleras.

No solo  la actividad privada tiene serios problemas en Mendoza. También las arcas del fisco provincial se verán seriamente afectadas luego que la legislatura provincial, con el voto negativo del justicialismo y la izquierda,   ratificara el Pacto Fiscal que firmaran Mauricio Macri y Alfredo Cornejo. Este acuerdo, más bien imposición, generará una pérdida de 380 millones de pesos anuales para las arcas mendocinas. Tal como se expresó en el recinto, la provincia pierde autonomía y posiciones económicas y financieras importantes, por ejemplo, deja de percibir el impuesto a las ganancias. La única provincia que gana es Buenos Aires que se lleva 65 mil millones de pesos en dos años por la reparación del Fondo del Conurbano. Más que un pacto de acuerdo, se trata de una rendición de los intereses de Mendoza ante los requerimientos de la Nación.

Tal como viene ocurriendo hasta el presente, esta subordinación que se traduce en  una enorme transferencia de recursos de las  provincias para cubrir las necesidades electorales de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires y del presidente Macri, se compensará seguramente con más endeudamiento, más ajuste, más pobreza.

Si el gobernador de Mendoza persiste como hasta hoy, acatando incondicionalmente  las  cargas que impone a la provincia el gobierno nacional,  su futuro político y, lo que es más grave aún, el futuro económico y social de los mendocinos,  quedará severamente dañado.

* Colaboración para el Portal del Cr. Carlos Zapata

Fuente: vaconfirmamendoza.com.ar

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