DSC02342

Las sales de alumbre y sus usos – Por: Ricardo Alonso

La palabra alumbre aparece ampliamente representada en numerosos topónimos regionales que hacen referencia a cerros, quebradas, ríos y otros parajes. También deformada como alumbrio o alumbrioayoc para designar un lugar donde se encuentra alumbre. En Coranzulí (Jujuy) se encuentra el río Alumbrío, con géiseres boratíferos y depósitos de alumbre. La sierra de la Lumbrera, en el departamento de Anta (Salta), debería su nombre a la presencia de alumbre. Lo mismo ocurre con el yacimiento de oro y cobre de Bajo de la Alumbrera en Catamarca. En Argentina son famosas las alumbreras de Calingasta en San Juan. La cuestión radica en saber a qué se le llamo alumbre, ya que al parecer, bajo esta denominación han caído distintos tipos de sales minerales del grupo de los sulfatos.

Si nos remontamos a la historia regional encontramos que ya el licenciado Juan de Matienzo , Oidor de Charcas y autor de la obra “El Gobierno del Perú”, escribió una carta al rey, fechada en La Plata (Charcas) el 2 de enero de 1566 , la cual contiene importante información sobre caminos, lugares, pueblos y distancias en el norte argentino. Entre otros conceptos, señala: “Lo que de esta tierra  se puede llevar a España, es oro, que hay mucho”. Luego menciona que: “podrán enviar a España, cobre y mucho hierro, que llevarán los navíos por lastre, y alumbre, azufre y plata, que hay en abundancia”.

Resulta interesante destacar que en la votación realizada en 1581 por los cabildantes de Santiago del Estero sobre donde debía fundarse la ciudad que había ordenado el Virrey Toledo, el Valle de Lerma le ganó por un voto al Valle Calchaquí (14 a 13). Entre las numerosas razones expuestas a favor de una u otra ubicación, figuraba que en el Valle Calchaquí había abundancia de minas de oro, plata, turquesas y alumbre.

El notable vecino de la Salta colonial, don Filiberto de Mena, en un documento fechado en 1791 presenta una relación de sustancias minerales de la región nombrando que hay abundante sal (salinas de Casabindo, hoy Salinas Grandes) y “…minas de cal, yeso, alumbre, alcaparrosa, azufre y otros materiales”. Nótese que todas las sustancias mencionadas son de tipos no metálicas, muy importantes en la época para los procesos de beneficio metalúrgico de la plata. Al hablar de minas hace pensar que se encontraban en explotación o habían sido explotadas y no meros depósitos minerales incultos. Referente a la abundancia de la sal comenta que con ella “se podría proveer con desahogo todo este Virreinato”.

El sabio escocés Joseph Redhead, quién cumplió un rol importante durante la independencia al lado de Güemes y Belgrano, también tuvo una destacada actuación en el campo de la minería. El capitán Joseph Andrews (1805-1873) , viajero minero inglés y sagaz observador que dejó escritas páginas memorables sobre el norte argentino, cita los datos que le diera Redhead sobre los minerales que se encontraban en Salta. Dice Andrews (1826): “Abundan las vetas de oro y plata, sin faltar las de cobre de variada calidad, azufre, alumbre, petróleo y una que otra de estaño y azogue”. El viajero francés Victor Martín de Moussy cita que en la sierra de Santa Bárbara se han encontrado filones de plata y cobre, alumbre cristalizado y betún. Placido Aimó, en un informe estadístico de Salta de 1868 menciona que: El alumbre puro se halla en grande abundancia en la sierra de Lumbrera. La sal hay en abundancia y muy cristalina y de buena calidad”.

Con respecto a las sustancias no metalíferas, el alemán Federico Stuart, afincado en Salta, comenta en 1871 que: “Siendo una gran parte del terreno de la provincia de origen volcánico  se encuentra el azufre  en abundancia y la piedra pómez”. También que “La caparrosa  (sulfato de hierro) y alumbre  (sulfato de potasa y alúmina) se hallan en la cumbre de la serranía de Santa Bárbara y en los Valles Calchaquíes, extraídos en pequeñas cantidades para suplir las reducidas necesidades de las tintorerías del país, a pesar de que el alumbre se haya mezclado con hierro”. También para 1871, en la Exposición Nacional realizada en Córdoba y organizada por Sarmiento, Francisco Host menciona que al “Este de la serranía de Alumbre se han encontrado abundantes depósitos de petróleo e inmensas capas de alumbre que dan lugar a una ventajosa explotación.

En su Memoria Descriptiva de Salta (1889), Manuel Solá señala: “En varios puntos de la Provincia y sobre todo en los inmediatos a los criaderos de Kerosene, se encuentra un alumbre de tierra, semejante a la alimita (sic) térrea unas veces y porfiroidea otras. En este estado y sin previa purificación se emplea para curtir los cueros de vicuña y demás que se quiere conservar con el pelo”.

Alumbre es un nombre general que se daba a varios compuestos de sulfato de aluminio y sus mezclas. El sulfato de aluminio y potasio hidratado recibía el nombre de “kalinita”. Se trataba en todos los casos de sales sulfatadas blancas, transparentes, muy hidratadas y solubles en agua. De allí que sean comunes en ambientes áridos. Una característica es el sabor astringente. El mineral alunita, sulfato de aluminio y potasio anhidro, se conoce como piedra alumbre y también como “alumbre romano”. Los llamados alumbres se forman, en general, cuando hay rocas pizarrosas con pirita (sulfuro de hierro) que se altera dando ácido sulfúrico y atacando a las rocas que lo contienen. También en las bocas de los volcanes o donde hay aguas sulfurosas, especialmente termales, que entran en contacto con rocas aluminosas, feldespáticas, especialmente las de origen volcánico.

En la región de la Puna, las gentes de campo buscan estas sustancias para utilizarlas como mordientes (fijador) para fijar los colores en las lanas, las que son utilizadas en la elaboración de los hermosos tejidos que se fabrican en las regiones serranas. Algunos de los usos antiguos del alumbre eran para impregnar el papel y hacerlo impermeable, preservar de la putrefacción las materias animales, curtido de pieles, refinado del azúcar, como mordiente en tintorerías, para disminuir la combustibilidad de las maderas, en barnices ignífugos, pintura a la laca, para preservar las pieles de los insectos, etcétera. Las damas antiguas, antes de la noche de boda de las jovencitas, les hacían el “baño de alumbre” para que aparentaran castidad prematrimonial.

El alumbre cortado en pequeñas barras era muy utilizado como cicatrizante de las cortaduras superficiales producidas por las hojas de afeitar. En este sentido se aplica como hemostático ya que tiene la propiedad de cortar el flujo de sangre o hemorragia. La misma piedra de alumbre se pasaba por la cara luego del afeitado como desinfectante. En medicina se usa como astringente y, calcinado y reducido a polvo blanco, se utiliza como cáustico ligero. Asimismo se aplica en gargarismos y colutorios para estomatitis y faringitis. También se utilizó en el campo para el tratamiento de parásitos intestinales y como reemplazo de la sal en ganadería.

En la región andina su uso está muy arraigado en la medicina tradicional y también en la brujería. Uno de los usos más importantes del alumbre natural fue como floculante y clarificador en el tratamiento de las aguas para consumo humano. Las alumbreras de San Juan fueron explotadas por largos años para usarlas en la potabilización de las aguas de la Capital Federal. Actualmente se usa el alumbre preparado por medios químicos en las industrias farmacéutica, textil, azúcar, papel, pintura, entre otras. El sulfato férrico (caparrosa) y el alumbre eran conocidos en conjunto por los incas como collpa que no debe confundirse con coipa que es el carbonato y bicarbonato de sodio. En la Puna hay numerosas manifestaciones de alumbre, pero la única mina que figuraba como tal en el padrón minero era “La Agria” de los hermanos Gavenda.

pie-Dr-Ricardo-Alonso (1)

Comentarios

comments

Powered by Facebook Comments

avatar

About Daniel Salmoral