Reflexiones Citadinas: De duelos, análisis y nuevos caminos – Por: Alejandra Segura

A lo largo de nuestra vida hemos sufrido pérdidas y muertes, pero recordemos que es lo que nos dice el diccionario acerca del término muerte: “es el término de la vida a causa de la imposibilidad orgánica de sostener el proceso homeostático. Se trata del final del organismo vivo que se había creado a partir de un nacimiento”.

En la definición también habla de distintos tipos de muertes y de la muerte, como la destrucción o el final de “algo”.

Ese “algo” pueden ser muchas cosas a lo largo de una vida. Las muertes de familiares, hermanos, padres, madres, hijos, primos, entrañables amigos, conocidos de toda la vida y más…

Ese “algo” puede ser un divorcio, una separación, un cambio de geografía, un despido laboral, una gran decepción o desilusión, entre otras cosas.

Ese “algo” puede ser esa modificación que hacen algunas personas después de hechos específicos en sus vidas que las marcan para lo que resta de ella, pueden ser también las muertes consecutivas cada vez que la adicción (drogas, alcohol u otras) se apoderan de la persona cada vez más endeble, dejando pocas neuronas , poco corazón, poco ser humano …

A esta situación indudablemente le sigue el duelo, el que los sicólogos, amigos y parientes llaman “el duelo necesario”, donde la persona que sufrió la “muerte” comienza el proceso de aceptar lo sucedido y comprende que deberá continuar con su vida.

Todos reaccionamos de forma diferente ante la muerte y buscamos nuestros mecanismos propios para sobrellevar el dolor. Siempre se habla del tiempo como el mejor compañero para estas situaciones junto a un buen entorno de amigos. El duelo puede tomar meses y hasta un año dicen los estudiosos, pero en la realidad no hay una duración específica.

Los seres humanos por naturaleza tenemos la capacidad de resiliencia, esa ” que permite recuperarse frente a la adversidad para seguir hacia el futuro”; las circunstancias difíciles nos permiten desarrollar recursos que estaban latentes y que desconocíamos hasta ese momento. Los especialistas afirman que la resiliencia está vinculada a la autoestima y que hay personas que al enfrentarse a las muertes o desgracias no las superan pero otras si y hasta consiguen continuar con sus vidas con recursos que nunca pensaron que tenían.

Algunas corrientes hablan de distintas circunstancias que favorecerán o no el desarrollo de la resiliencia en cada ser humano, como la educación, las relaciones familiares y el contexto social.

Existen personas que resuelven sus problemas de manera frontal, exponiendo la situación, las causas y esperando las posibles soluciones o las respuestas certeras que lleve al siguiente paso o acción y el avance hacia adelante.

Otras prefieren dejar que los problemas sigan y como en un relato, tengan un desenlace solos o “patearlos” para resolverlos más adelante y entonces llevan en su vida arrastres, mochilas de historias sin resolver, cosas sin concluir, que se entremezclan con las nuevas realidades que les tocan vivir y en ese contexto, como en la perinola, “Todos Pierden – Nadie Gana”.

Estamos en Diciembre, en los medios de comunicación suenan los balances de fin de año, los análisis del primer año de Mauricio Macri, de Gustavo Sáenz y de un año más de Juan Manuel Urtubey y el análisis suyo?, y el balance?, el de Analía en su trabajo?, el de Luis en la fabrica?, el de Milagros en el final de séptimo?, el de Gabi en el cierre de un ciclo con su pareja?

Habrá muertes, duelos y sobre todo resiliencia…

Habrá gente que las tenga ”bien puestas” y haga lo que tiene que hacer …

Habrá gente que la dejará pasar porque no quiere ver, no quiere líos, no quiere modificar, ni avanzar, no sabe de resiliencia, pero tampoco quiere aprender…

Habrá de todo y para todos, pero que no falte HUMANIDAD, que no falte RESPETO. Recuerde que siempre, que se quiera, se podrá aprender…

pie-LN-Alejandra-Segura

Comentarios

comments

Powered by Facebook Comments

avatar

About Daniel Salmoral