chismosin

Dicen que dijeron… Por: Alejandra Segura

Me dijo que…

Me dijeron que…

Dicen que…

Dice el jefe/el encargado/el…

Depende de como sea usada esa frase, cada cosa suena diferente.

Lo que seguiría a ella, debería ser la pregunta, el sacarse la duda, aclarar la situación, entender el por qué de la frase anterior o darle una visión más real en base a la visión del otro.

Clasificar si quien dijo está mal o está acertado, si inventa, fabula o está en lo cierto.

Aclarar panoramas, afianzar situaciones o destruirlas y dejar en claro la escasa confianza que se tiene…

Falibles???… Si, siempre, ya que somos humanos, pero como todos dicen, “hablando se entiende la gente”

HA-BLAN-DO sería siempre lo mejor, pero la mayoría especula sobre lo que pueden ser mundos y cosmos en las mentes de quienes piensan qué puede ser o no puede ser, mezclado con sentimientos de culpa, amores a medias, desamores y otros sentires.

Preguntas, respuestas y conclusiones debería ser el camino correcto o el más directo, pero en la realidad no sucede así.

Corazones partidos, desilusiones a montones, especulaciones vanas de situaciones nunca ocurridas, orgullos, humillaciones, castigos, premios, decepciones profundas  y más se viven a diario, simplemente por no HA-BLAR.

Y de esa situación muchos sacan ventajas: ”Me dijo fulanito que””dice el jefe que “… y Ud. que no se animó, no pudo o no quiso averiguar lo que en realidad pasó para no “molestar” la “credibilidad” de quien lo dice, se queda con toda la mezcla de “dimes, diretes y decires”, termina confundido y todos los involucrados pierden.

Sólo gana el incomprobable, “dijo que dicen”.

Ánimo lector! , seguramente usted alguna vez fue víctima de esta situación o por lo menos conoce a alguien que la vivió y estaría bueno que a partir de ahora a esas “cosas” las puede hablar, preguntar, sacarse la duda y corroborar si efectivamente fue así, para no caer en situaciones posiblemente insalvables.

HA-BLAR, comunicar, comunicarse y todo lo que esto implica parecería ser lo habitual, lo normal, pero increíblemente son muy pocas las oportunidades que en verdad se lo lleva a cabo, se lo practica, poniendo situaciones simples o complejas sobre la mesa.

Conozco empresas de variados rubros que carecen de comunicación interna, de diálogo fluido entre los directivos y sus empleados y de éstos entre ellos, que terminan transformándose en verdaderas redes de mentiras y supuestos, donde diariamente se tejen y arman conjuros entre grupos de trabajadores trabados, temerosos y hasta poco productivos nada más que por no tener en claro los parámetros de su labor, las claves para el desarrollo de la empresa y los objetivos a cumplir.

La comunicación fue y es, desde que comenzó el gobierno de Mauricio Macri, uno de los puntos débiles o más castigados.

Dar a conocer las acciones, intenciones, formatos, objetivos y demás cuestiones que hacen a la gestión, no pudieron nunca, hasta ahora, ser alcanzadas.

Se supone que tienen gente capacitada para hacerlo pero entre la falta de experiencia, sobre todo política, lo que parece importante para algunos funcionarios macristas no lo son para otros y entre los tiempos perdidos en discusiones domésticas, especulaciones políticas personales, celos y otros tantos, la comunicación se esfuma.

El trabajo en equipo para quienes lo saben hacer, es sumamente satisfactorio y generalmente hace que se optimice la gestión, se planteen nuevas estructuras, se produzca el “feedback” necesario con la ciudadanía y también se ganen elecciones.

La comunicación externa e interna, trabajo en equipo, reglas claras y sentido común, son por estos tiempos herramientas básicas y necesarias que muy pocas veces se usan ante situaciones personales en empresas privadas, y tampoco en ámbitos gubernamentales.

pie-LN-Alejandra-Segura

Comentarios

comments

Powered by Facebook Comments

avatar

About Daniel Salmoral